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lundi 9 novembre 2015

FRANCISCO FIORENTINO


Francisco Fiorentino,  el Tano Fiore por su origen italiano, fue un excitoso cantor de tangos. Nació en el barrio de San Telmo, Buenos Aires, el 23 de septiembre de 1905.]
Se inició en el tango como bandoneonista, pero luego pasó a desempeñarse como estribillista de diversas orquestas. El estribillista era el cantante de orquesta que en los años veinte y treinta cantaba sólo un fragmento de la letra, sin tener demasiada trascendencia. En ese carácter, cantó para las orquestas de Juan Carlos Cobián, Francisco Canaro, Juan D’Arienzo, Pedro Maffia y Roberto Zerrillo.
Cuando llega a la flamante orquesta de Aníbal “Pichuco” Troilo, nadie suponía lo que llegaría a ser. Los años de Fiorentino con el "Gordo" llevaron al cantor a un primer plano muy merecido, ya que, superó notoriamente sus actuaciones anteriores; fue la voz característica de la orquesta. Y por propio peso, desde aquellas primeras intervenciones como estribillista, pasó a cantar, si bien no toda la letra, gran parte de la misma. Voz de tango, fraseo bien porteño y gran emotividad, características que expuso Fiorentino en aquellos años en que logró sus éxitos definitivos.
Fiorentino y Troilo conformaron un afiatado engranaje, un acople perfecto donde la orquesta se lucía en una larga introducción para luego generar el marco adecuado y necesario para que el cantor se destacara. Su personalidad, su buen gusto y la dirección permanente de "Pichuco" dieron como resultado un cantor intimista, de gran calidez interpretativa que supo conmover a su público, convirtiéndose en un hito en la historia de los vocalistas de tango.
Su vida artística junto a Troilo duró seis años, debutó el 1 de julio de 1937 en el cabaret Marabú y se desvinculó en marzo de 1944.
En 1955, antes de viajar a Mendoza, comentó a un amigo: «A la vuelta de la gira tengo prometido un laburo que, si se me hace,  es lo mejor que me podría pasar: el Gordo Pichuco me va a hacer grabar con el cuarteto Troilo-Grela. ¿No es una maravilla?».
En 1951 viaja al Uruguay para incorporarse al conjunto del pianista José Adolfo Puglia y el bandoneonista Edgardo Pedroza. Con esta orquesta registró sus tres últimas grabaciones.

La noche del 10 de septiembre de 1955, diez días antes de cumplir 50 años, cantó en un baile a beneficio en la escuela Alfonso Bernal en el distrito Los Árboles de la localidad mendocina de Rivadavia, 35 km al sudeste de Mendoza y 950 km al oeste de Buenos Aires. A la madrugada, junto con otros amigos músicos emprendió el viaje de regreso en automóvil. Pero en vez de dirigirse hacia la ruta nacional 7, se dirigieron al oeste por un camino de ripio y a 30 minutos de distancia, volcaron al cruzar el puente del dique Tiburcio Benegas, sobre el río Tunuyán. La parte del vehículo en que viajaba el cantor quedó cubierta por el agua de una pequeña fosa cenagosa de muy poca profundidad, apenas unos centímetros. "Fiore" tuvo la mala suerte de perder el conocimiento por el golpe y quedar con el rostro semisumergido. Perdió la vida absurdamente ahogado.

dimanche 9 août 2015

SANS SOUCI

El 7 de enero del año 2004, me radiqué en la ciudad de Lausanne, Cantón de Vaud, Suiza. Si bien vivían en esta ciudad mis dos hijos varones, Juan y Ernesto, yo pasaba la mayor parte de mi tiempo solo y uno de mis entretenimientos era recorrer la ciudad a pie, para conocerla en detalles.
            Una mañana caminaba por el puertito de Ouchy, a orillas del lago Leman y con sorpresa vi que estacionado sobre el muelle, había un yate en reparación, que lucía el nombre de “Sans souci”. Inmediatamente recordé el nombre del tango homónimo que Enrique Delfino, había compuesto allá por el año 1917.
Enrique Delfino, a quien sus fanes apodaban “Delfi”, fue un eximio pianista, director y compositor, nacido en Buenos Aires, República Argentina, el 15 de noviembre del año 1895. Vivió muchos años en Montevideo, donde compuso su exitoso tango Re - Fa - Si. Falleció en su ciudad natal el 10 de enero de 1967.  
 Llegado a casa pregunté a uno de mis hijos el significado en español de sans souci, despreocupado, me dijo.
Allí terminó la cosa. Ahora navegando en Internet, encuentro que Sanssouci, es el nombre de un conjunto de edificios y jardines en Postdam, cerca de Berlín, que incluye al antiguo palacio veraniego oficial de Federico II El Grande, rey de Prusia, a quien llamaron en Europa, “El padre de la papa”.
               Construído entre 1745 y 1747. En 1990, la Unesco lo declaró Patrimonio de la Humanidad.
            Pero la cosa no paró allí. Hay un Palacio Sanssouci, en el partido de San Fernando, Bs. As., Argentina, que se inauguró en 1916 y fue la residencia de Marcelo Torcuato de Alvear (10.01.1868 – 23.03.1942), cofundador en 1890 de la Unión Cívica Radical (UCR) y presidente de la República Argentina entre los años 1922 y 1928.
            Cual fue entonces el motivo que llevó a Delfi a llamar a su tango “Sans souci”. En nuestra modesta opinión fue la traducción, despreocupado, pero puedo estar equivocado y hay alguna otra respuesta a esta incógnita. Alguno de ustedes la sabe? Por favor háganos saberla. Desde ya, muchas gracias.


mardi 21 juillet 2015

La milonga “LA PUÑALADA”. “Pintín” Castellanos y Juan D’Arienzo.


Horacio Antonio Castellanos Alves, “Pintín” Castellanos, pianista, director y compositor, nació el 10 de junio de 1905 en el Barrio Sur de Montevideo (Andes y Canelones).
            Según sus propias palabras: “Crecí consustanciado con el ambiente orillero…cuando repiqueteaban las lonjas de los negros candomberos en los parches de sus tambores. Las melodías populares nacieron conmigo y con ellas convivo hace muchos años”.
            Contaba sólo 14 años cuando compuso su primer tema, el tango “El pirata”.
            Aunque siempre que se habla de “Pintín” Castellanos se alude a la milonga “La puñalada”, no es por cierto lo único de su autoría. Tras su muerte, el 2 de julio de 1983, un periodista uruguayo constató 127 temas registrados en su nombre.
            Corría el año 1933 y “Pintín” era el pianista de un club nocturno de Carrasco. Una noche estrenó el tango de su autoría “La puñalada”, sin pena ni gloria. Se iniciaba el año 1937 y Juan D’Arienzo se aprestaba a hacer su primera temporada de verano en Montevideo.
El Rey del Compás había escuchado el tango “La puñalada” y no le había gustado, pero intuyó que podría transformarse en milonga y sonar mejor. El maestro encargó la tarea a sus músicos, el pianista Rodolfo Biagi y el violinista Alfredo Mancuso.
            D’Arienzo estrenó la ahora milonga “La puñalada” en el recordado café Tupí Nambá, de 18 de Julio y Río Branco y la grabó el martes 27 de abril de 1937, Disco 38.159, lado B, acompañada en el anverso por el tango de Roberto Firpo “Homero”.
            Es de rigor señalar que D’Arienzo tuvo un notable acierto cuando registró por segunda vez esta milonga. Fue el martes 23 de noviembre de 1943, insertando en la otra cara del disco de 78 rpm, “La cumparsita” de Gerardo Hernán Matos Rodriguez, Disco 680.301, lado B.
Repitió la fórmula en otras dos grabaciones. El miércoles 12 de setiembre de 1951, Disco 680.185, lado B y la del 10 de diciembre de 1963, Disco AVL 3512, Juan D’Arienzo for export Vol 1.
            Del total de los discos de 78 rpm que tenían de un lado “La cumparsita” y del otra “La puñalada”, según declaraciones del propio D’Arienzo, se vendieron 18:000.000 de unidades, lo que le valió que la Victor le otorgara el “Disco de Oro”.
            El maestro Juan D’Arienzo grabó en total 15 temas de “Pintín”, 10 milongas, entre otras a parte de “La puñalada”, “A puño limpio”, “Candombe oriental”, “La endiablada”, “Meta fierro” (dedicada al volante uruguayo Héctor Supice Sedes), “Me gusta bailar milonga”, “Tirando a matar”…Dos tangos “Barrio de guapos” y “Don Horacio” (dedicado a su padre), dos candombes y un milongón.
            Es el director argentino que más grabó temas de compositores uruguayos; supera las 160 placas entre tangos, milongas y valses.
            Algunas de las milongas que compuso “Pintín” Castellanos tienen letra, sobre las cuales destaca Néstor Pinsón: “Todas ellas con un corte sencillo, imbuídas del pensamiento criollo y nacionalista de sus cultores, al que “Pintín” ha adherido fervorosamente toda su vida”.
            Como ejemplo y en prueba de ello, aquí van algunos fragmentos de “Me gusta bailar milonga”.
Atención la muchachada
Y a bailar que se disponga
Que aquí llega la criollita
Su majestad la milonga!

A mi me gusta bailar con corte
A mi me gusta ser muy sincero
Y que sean mis amigos
Mis mejores compañeros
A mi gusta todo o nuestro;
Tangos candombes y el milongón,
Y el alma que se agiganta
Cuando escucho el bandoneón.

A mi me gusta ser de esta tierra
A mi me gusta ser buen criollo
Y luchar por lo que quiero,
Con apoyo o sin apoyo.
A mi me gusta vivir la vida
Serenamente, sin pretensión.
Con la conciencia tranquila

Se duerme que es un primor.

samedi 23 mai 2015

Fin de la polémica: exhiben la cédula de Carlos Gardel

El documento de identidad dice que es uruguayo, nacido en 1887 en Tacuarembó. 

Durante años la polémica sobre el lugar de nacimiento del mayor cantor de tangos de la historia dividió a los investigadores del mundo entero. Todo terminó cuando la investigadora argentina Martina Iñíguez presentó una prueba de difícil refutación: su cédula de identidad emitida en Argentina. 
Ahora Iñíguez concedió al departamento de Tacuarembó una copia de la cédula de identidad Gardel donde consta su nacionalidad uruguaya. La copia pasará a ser exhibida en el museo que lleva su nombre en Valle Edén, departamento de Tacuarembó. 
Prueba 
El descubrimiento de Iñíguez ha sido catalogado por la Fundación Carlos Gardel como "una prueba más" sobre su nacionalidad oriental. 
Al respecto el director general de Cultura de la Intendencia de Tacuarembó e integrante de la Fundación Carlos Gardel, Carlos Arezo Posada, informó ayer a El País que el documento exhibido establece la nacionalidad, estado civil, fecha de nacimiento y su profesión. 
"La cédula dice que es soltero, artista, y nacido en la ciudad de Tacuarembó (Uruguay) el 11 de diciembre del año 1887", informó el jerarca. 
Arezo mencionó que en el documento "aparece la foto de Carlos Gardel del año 1920, en donde estaba un poco excedido de peso y su huella dactilar que se incorpora al documento". 
Desde que Iñíguez anunció que había localizado el documento el gobierno departamental de Tacuarembó comenzó una campaña para hacerse de una copia de la cédula. 
"Esto comenzó hace unos meses cuando nos llegó la noticia de que alguien aportó a la investigadora Martina Iñíguez el documento original de identidad de Carlos Gardel que data de octubre del año 1920", dijo. 
Sin embargo poder acceder al documento tardó algunos meses y recién ayer (viernes) fue presentado oficialmente. 
"Después de realizar los trámites correspondientes hemos recibido en la Dirección de Turismo de la Intendencia una copia ampliada de ese documento que estará exhibiéndose en el Museo Carlos Gardel", dijo. 
De todas maneras en Tacuarembó también se dejará constancia de una copia del documento en su tamaño original, similar al de las antiguas credenciales cívicas. 
"Tenemos también la cédula en su tamaño original que es semejante a las que se otorgaban en Uruguay hasta el año 1960, parecida a las viejas Credenciales Cívicas", explicó. 
Según Arezo reafirma la información obtenida sobre la inscripción de Carlos Gardel en el consulado uruguayo en Buenos Aires a principios de octubre del año 1920. "Con esa inscripción y en base a una ley uruguaya que permitía a nuestros ciudadanos indocumentados en el exterior, poder inscribirse en el consulado", expresó. 
El director general de Cultura recordó que la existencia del documento de identidad de Carlos Gardel era sabido por los investigadores uruguayos dado que se tenía información sobre el registro de que el Zorzal Criollo había gestionado su cédula de identidad en Argentina. 
"Teníamos el número del trámite, pero no teníamos en nuestro poder el documento y ahora está en Tacuarembó y estará en exposición en el Museo Carlos Gardel para reafirmar nuestro acervo cultural", indicó.


mardi 7 avril 2015

Para los amantes del 2 x 4…TANGO

EDUARDO AROLAS, “El Tigre del Bandoneón”
Dr. Juan Ángel Holenweger
                Eduardo Arolas nació en la calle Vieytes 1048, en el Barrio de Barracas al Norte, Buenos Aires, el 24 de febrero de 1892. Figura lengendaria del tango, sus padres, Henri Arola y Margarite Sauris, franceses. Su nombre de familia, Eduardo Lorenzo Arola.
            Bandoneonista, director de orquesta y compositor. Dicen que el primer bandoneón de Arolas fue una pequeña «jaula» de luto. Luego vendría el «doble A» de nácar, al que el «fueyero» supo arrancarle floridos bordoneos, como se le llamaba en esos tiempos a ciertos rezongos oscuros, como viscerales del instrumento y ciertas variaciones casi guitarrísticas.
            Arolas tocaba el bandoneón sin ningún desplante, ningún alarde le descomponía el gesto. No se “confidenciaba“ con el bandoneón, con aquella inclinación de cabeza a lo Troilo, no lo abría en ostentoso abanico musical a lo Piazzolla, ni le arrancaba tartamudeos a lo Ciriaco Ortiz.
            Descolló como compositor, en su corta vida, falleció a los 32 años, compuso más de 120 temas de los cuales dan vueltas en los pasadiscos y lectores de CD alrededor de 20 – 25, el resto está celosamente encerrado en algún cofre fort de egoístas coleccionistas.
            Su entrega musical conmovía y dejaba un temblor de emoción duradero en quienes lo escuchaban.
            Silencio !!! Está tocando Arolas. Una noche Rafael Tuegolds, un rubio gordito, muy bromista, violinista que integraba la orquesta, no pensó que estaba haciendo historia cuando en ese baile repetía sus apodos ornitológicos, con mucha insistencia:
            «Mirá aquel, el del jopo! Parece una copetona!» Y efectivamente, nadie podía negar el aire irrenunciable de martineta copetona que lucía el bailarín.
            «Fijate ese otro ! Mirá cómo se arrastra ! Parece una cachila!»
            «Cachila? Me gusta la palabra! Ya tiene nombre este tango».
            Eduardo Arolas agarró en el aire el adjetivo que había tirado Tuegols; quizá le hizo gracia la comparación, pero lo cierto es que el tango quedó baurizado esa noche.
            Cachila o cachirla es un pajarito criollo, avecita de poco lucimiento exterior. Del color de la perdiz, su plumaje se confunde con la tierra. Cuando le descubren el nido, vuelve rápidamente y se arrastra unos metros, simulando estar herida. Con todo, su vuelo es ágil y puede volar a gran altura.
Los ornitólogos pretenden amedrentarla con la denominación latina Anthus correndera correndera, pero ella por ello no se le mueve de una pluma.
Se dice también que cachila hace referencia a Delia López, «Chiquita», quien fuera el gran amor de Arolas. Pero este tango no lo compuso El Tigre del Bandoneón en atención a esa morocha, como si lo fue “Nariz”, dedicado a Alice Lesage, que responde al apodo que surgió por la costumbre que tenía la joven de pellizcarse la nariz con el pulgar y el índice.
            De esa basta lista de composiciones, recordamos algunas de ellas : su primera obra «Una noche de garufa» (1909), «La cachila», «Lágrimas», «Fuegos arificiales», «La guitarrita», dedicada a Mario Pardo, «El marne», «Papas calientes», «Adios Buenos Aires», «Alice», «Comme il faut», «Araca», «Cardos», «Maipo», «Vivorita», «Retintín», «El Rey de los bordoneos», en homenaje al eximio guitarrista y bandoneonista Graciano de Leone, «La trilla»,…

            Dice Ricardo García Blaya de Arolas : «Fue un genio irrepetible que se renueva permanentemente y que nos conmueve cada vez que escuchamos la hondura de su obra».


jeudi 5 mars 2015

El tango está de duelo, falleció LEOPOLDO FEDERICO


Leopoldo Federico había nacido en la ciudad de Buenos Aires, en el barrio del Once, el 12 de enero de 1927.
            Federico fue uno de los más grandes bandoneonistas que dio el tango, además, director y compositor. Uno de sus primeros trabajos fue en 1944 en la orquesta de Juan Carlos Cobián, para luego integrar la de Alfredo Gobbi y más tarde la de Víctor D’Amario. En el año 1946 fue invitado por Osmar Maderna para actuar en su agrupación como primer bandoneón.
              Por esos tiempos también integró las orquestas de Héctor Stamponi, Mariano Mores, Carlos Di Sarli, Horacio Salgan y acompañó al cantor Alberto Marino.
            En 1942 formó dúo con Atilio Stampone para grabar con los cantores Antonio Rodríguez Lesende y Carlos Fabri los tangos “Tierrita”, de Agustín Bardi con letra de Juan Andrés Caruso y “Criollita linda”, de Luis Rubinstein, con música de  Bernardo Germino y Vicente Gorrese.
            En 1955 lo convocó Astor Piazzolla para formar parte de su Octeto Buenos Aires.
            En 1959 graba su primer disco como solista y a partir de este año, Leopoldo Federico acompañó al cantor uruguayo Julio María Sosa, hasta su trágica muerte, grabando 64 temas para el sello CBS y Columbia Records. De entre ellos destacamos aquellos que a nuestro juicio, fueron los más exitosos: “Cambalache”, “Mano a mano”, “El firulete”, “Que me van a hablar de amor”, “En esta tarde gris”, “Uno”, “Rencor” y una original versión de “La cumparsita”, con letra de Esteban Celedonio Flores.
            Como compositor dejó un número importante de temas, de entre los cuales son algunos de ellos: “Que me juzgue Dios”, “Cabulero”, “Al galope”, “Sentimental”, “Canyengue”
           
Obtuve un número importante de reconocimientos a su actuación artística. Premio Gardel y Grammy latino, éste en dos oportunidades. En 2005 su orquesta recibió el Premio Konex de Platino, como el más relevante conjunto de tango de esa década en la Argentina.
            El 11 de diciembre de 2012, la Cámara de Diputados de Argentina y el Centro de Estudios de los Intereses Nacionales (CEIN), lo distinguieron por su trayectoria.
            Fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires.
            Leopoldo Federico falleció a la edad de 87 años, el 28 de diciembre de 2014.
            Dijo de él, el consagrado guitarrista Horacio Malvicino: “Es parte de la historia del bandoneón” “Un fuera de serie”.

lundi 5 janvier 2015

ARGENTINA SINFÓNICA

El pasado sábado 6 de diciembre, la Orquesta de L’HEMU, bajo la dirección del maestro Leonardo García Alarcón, con la participación especial de los bandoneonistas William Sabatier y Stéphane Chapuis y la soprano argentina Mariana Flores, ofrecieron un recital, en la Sala de Conciertos del BCV, en el Flon (Lausanne – Suiza).
El repertorio estaba compuesto en exclusividad, por temas de Astor Piazzolla. La sala estaba colmada y hubo gente que debió ver el espectáculo de pie .El propio director, que ofició de maestro de ceremonias, explicó con detalle, en primer lugar cada uno de los instrumentos que componen una orquesta sinfónica y en segundo término los temas que se fueron ejecutando.
Los temas cantados por Mariana Flores, fueron, demás está decir, en español, ante un público mayoritario de francoparlantes. Esto me hizo recordar aquellos tiempos en que Carlos Gardel, cantaba en París en español y él mismo decía: “Estos franceses no saben lo que digo, pero igual me aplauden a rabiar”.
Es de pensar que los espectadores se regocijaban con la voz del tacuaremboense inmortal y no con la letra del tango. Y algo así debe haber pasado esta noche, porque Mariana Flores tiene una voz melodiosa, muy afinada y acompañada de una expresión que da color y calor a la letra que interpreta.
Al final del espectáculo tuve oportunidad de hablar con la cantante, que tras mis felicitaciones por su actuación, me confesó que ella es cantante lírica y que hoy había cantado esta música a pedido de los organizadores. Mariana Flores es mendocina y en estos días regresa a su tierra natal, tal vez, haciendo realidad el título que Piazzolla dio a uno de sus temas: “Siempre se vuelve a Buenos Aires”.
Con el bandoneonista Sabatier hablamos de los tangos primitivos y él me decía que “El choclo” era el tango más viejo, a lo que yo le respondí que eso sólo porque tiene barba, pues el primer tango es “El talar” del pianista argentino Prudencio Aragón, compuesto en 1895, mientras que “El choclo”, lo compuso Villoldo en 1902.
Al cierre del espectáculo hubo un brindis de honor, donde el público en el hall de la sala comentó largamente sobre el recital.